El barril de Brent lleva semanas anclado en torno a los 100 dólares, resistiendo la presión del bloqueo iraní del estrecho de Ormuz a pesar de que el tráfico marítimo en la zona está lejos de recuperar la normalidad. Sin un acuerdo de paz entre Washington y Teherán, los mercados energéticos globales siguen en vilo.
El estrecho de Ormuz, paso por el que transita cerca del 20% del petróleo mundial, acumula más de dos meses de perturbaciones severas desde que la Guardia Revolucionaria Islámica emitió sus primeras advertencias el 1 de marzo de 2026. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha calificado esta crisis como la mayor interrupción del suministro energético desde la década de 1970, y los mercados han reaccionado en consecuencia: el Brent, que cotizaba a 72,48 dólares antes del conflicto, alcanzó un máximo de 126,41 dólares el 30 de abril y hoy se mueve en una horquilla entre 100 y 102 dólares.
La última escalada se produjo esta misma semana, cuando Irán creó la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA), un organismo gubernamental encargado de aprobar el paso de buques y cobrar un peaje por cruzar el estrecho. La medida reactivó de inmediato el precio del crudo hasta superar los 102 dólares, después de que un día antes las esperanzas de acuerdo de paz lo habían hundido hasta los 96. Donald Trump respondió reactivando la llamada "Operación Libertad" para escoltar buques con naves de la Armada estadounidense.
Barclays elevó su previsión media del Brent para 2026 a 100 dólares por barril, frente a los 85 dólares que estimaba antes del conflicto, advirtiendo de que si las interrupciones persisten hasta finales de mayo los precios podrían reajustarse hacia los 110 dólares. El mercado descuenta actualmente un déficit global de aproximadamente 6,6 millones de barriles diarios, cifra que podría ampliarse a medida que los inventarios estratégicos de varios países se agoten.
Por qué el precio del petróleo no sube más: rutas alternativas y reservas estratégicas
Pese a la gravedad del bloqueo, los analistas señalan varios factores que están actuando como freno al alza del crudo. Varios países han recurrido a sus reservas estratégicas para amortiguar el impacto, y tanto Arabia Saudí como los Emiratos Árabes Unidos han buscado rutas alternativas, incluyendo los oleoductos que conectan el Golfo Pérsico con el mar Rojo, reduciendo así la dependencia exclusiva del estrecho. Josep Prats, gestor de renta variable de Abante, considera llamativo que el precio se mantenga estabilizado en los 100 dólares dado el nivel de congestión existente.
Otro factor que modera las subidas es la expectativa de que otros productores aprovechen los precios elevados para incrementar su cuota de mercado. Como explica el analista de Welcome Asset Management Fernando Gómez de Barreda, el mercado sigue descontando un conflicto limitado en el tiempo; sin embargo, advierte de que un bloqueo prolongado elevaría el petróleo, la inflación y las tensiones sobre la política monetaria de los principales bancos centrales.
Impacto del precio del petróleo en la inflación y la economía española
Para España, como economía altamente dependiente de las importaciones energéticas, cada repunte sostenido del Brent por encima de los 100 dólares se traslada en semanas a la factura eléctrica, el precio de los carburantes y los costes logísticos de las empresas. El profesor de Economía del IE University Juan Carlos Martínez Lázaro señala que mientras Ormuz siga tensionado, la economía mundial seguirá notando el encarecimiento de la energía, los fertilizantes y otros productos industriales, lo que continuará presionando la inflación y complicando la hoja de ruta del Banco Central Europeo.
El BCE ya advirtió en su último boletín económico que una guerra prolongada en Oriente Próximo podría dar lugar a un aumento de los precios energéticos mayor y más duradero de lo previsto, elevando la inflación en la zona euro. La institución también reconoció que los aranceles y la fragmentación de cadenas de suministro agravan el riesgo de presión inflacionista a medio plazo.
El mercado empieza a pensar que, aunque Ormuz siga tensionado, el resto de productores podría aprovechar los precios más altos para aumentar producción y ganar cuota de mercado. Eso haría pasar rápidamente de una guerra de Ormuz a una guerra de precios.
Analista de mercado citado por El Economista · Mercados-Cotizaciones · Mayo 2026
Conclusión y perspectivas: todo depende de Ormuz
El desenlace del conflicto entre EE.UU. e Irán marcará la trayectoria del precio del crudo en los próximos meses. Si las negociaciones prosperan y Ormuz recupera la normalidad operativa, Barclays y otros bancos de inversión anticipan una corrección rápida hacia los 85-90 dólares. En el escenario contrario, con el bloqueo extendiéndose hasta el verano, los 110-120 dólares por barril serían un nivel técnico plausible, con consecuencias directas sobre la inflación europea, los tipos de interés y el crecimiento de las economías importadoras de energía como la española. Habrá que seguir de cerca las negociaciones en Washington y los movimientos de la PGSA iraní.
Fuentes consultadas: EFE / Infobae (17 mayo 2026), El Economista, The Objective, MarketScreener España, Boletín Económico del BCE (nº 2/2026), Wikipedia – Crisis del estrecho de Ormuz de 2026.